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domingo, 7 de febrero de 2010

#Capitulo6: ¿Imposible?, no tanto (II)

El pánico empezó a apoderarse de mí.

Bien.. no podía ser tan malo, es decir, Heath era Heath, el chico apuesto y amable aunque en algunas ocasiones un poco estúpido y arrogante que había sido mi amigo desde que.. pues desde que tengo conciencia creo, capitán del equipo de futbol de mi antiguo instituto, el era uno de los pocos que no me consideraba extraña y se alejaba de mi como casi todos los demás, no, siempre estuvo allí, y con el paso del tiempo.. Nuestra amistad cambio un poco, a veces me preguntaba ¿Por qué yo?, es decir, Heath tenía montones y montones de chicas entre las cuales escoger, ¿Por qué elegir a la friqui de la que todos se alejaban?-suspire-En momentos como ese me sentía como una completa basura de persona, el era tan.. simplemente una de las mejores personas que había aparecido en mi vida y yo.. un maldito fenómeno que le había hecho algo completamente atroz.

Lance una mirada hacia el reloj, cuatro en punto, muy a mi pesar me levante de la cama y entre al baño, que día gracias adiós fuera privado ya que hubiera sido bastante molesto haber tenido que salir de mi habitación y encontrarme con mi padre o mi madre.

Me despoje de mis ropas y entre en la ducha, en la que dure unos quince minutos, seque y envolví mi cuerpo en una toalla, entre nuevamente a mi habitación y saque una camisa blanca de “I love New York”, que mi madre me había obligado a comprarme en un festival al que habíamos ido, y unos vaqueros negros. Peine mi cabello y lo deje suelto para que se secara, me puse los primeros converse que encontré en el piso, eran un poco viejos, pero eran negros y combinaban.

Me mire en el espejo, no me veía del todo mal, aunque el que mis ojos siguieran siendo del mismo azul frio como el hielo de la mañana no ayuda mucho. Bien, supongo que ya estaba lista, tome mi celular y un poco de dinero que guarde en el bolsillo trasero de mi pantalón, eran las cuatro treinta asi que probablemente podría comer algo antes de irme, casi automáticamente la palabra “sangre” apareció en mi cabeza. Quizás si era necesario, después de todo iba a ver a Heath, y no me gustaría hacer algo que lo pusiera en peligro, no otra vez.

Baje y entre a la cocina, empecé a revisar cajones y gavetas, en busca de la sangre o algo que se le pareciera. Escuche como alguien más entraba en la cocina pero no quise voltear.

-¿Qué estas buscando Bianca?.- pregunto mi madre, que empezaba a acercarse a mi.
-Solo un poco de.. Comida.-Ella sonrió, y aparecer entendió bien lo que dije porque enseguida abrió la nevera y saco un frasco que contenía algo rojo, era fácil adivinar su contenido, sangre…

Después de comer con mi madre mirándome fijamente, algo que me estaba poniendo nerviosa, fui al baño un momento y al salir me la encontré por el pasillo.
-Yo.. debo irme ya, regreso al rato.-medio sonreí.
-Oh. De acuerdo entonces.-ella no parecía muy convencida.- se cuidadosa Bianca.
-Seguro.- yo tampoco estaba muy convencida, pero a estas alturas ya no podía echarme para atrás.

Salí de casa y empecé a caminar, el parque no quedaba muy lejos de mi casa, como a unos diez o quince minutos andando lo que era tiempo suficiente.
Llegue y para mi sorpresa, me encontré con que había varias personas, una familia con sus hijos, y algunos adolescentes, seis en total, tres chicos y tres chicas, que se quedaron mirándome ¿eso acabaría algún día?-suspire- trate de ignorarlos y me senté en una de las bancas a esperar. Aun faltaba un poco de tiempo antes de la hora acordada.

Escuche unos pasos detrás de mí y segundos después un chico estaba sentado junto a mi, deja bu, o genial lo único que faltaba es que al día siguiente me encontrara con que estudiábamos en el mismo lugar.
-Soy Adam.-sonrio.-¿Qué haces aquí tan sola?
-Espero a alguien.-sonrei también. No había porque ser tan descortés, supongo.
-Oh si? A qui..?
El chico no pudo terminar, en eso momento sentí una mano en mi hombro.
-A mi.-Levante la vista y me encontré con unos ojos azules, era Heath.-Bee,ven conmigo.-Sonrio y luego miro a “Adam”.-lo siento chico, quizás la próxima vez.-rio un poco, y casi sin dejarme hacer o decir nada jalo mi mano y empezamos caminar hacia uno de los bancos más apartados.
-¿Qué tal estas?.-pregunto, no era muy consciente de ello pero.. Nuestras manos estaban entrelazadas.
-Pues..-no pude terminar de responder tiro de mi brazo y me atrajo hacia su pecho. “Sangre” fue la única palabra que ocupo mi mente en ese momento el deseo que sentía hacia ella era inexplicable, su olor era tan embriagante,y el calor que emenaba su cuerpo solo me atraia más hacia el, rodee su cintura con mis brazos y levante la cabeza, el me miraba, yo conocía esa mirada, era la misma de la ultima vez, el estaba.. ignotizado,su rostro y el mío a muy escasos centímetros, nuestros labios comenzaron a acercarse-¡NOOO!.-aulló una voz quebrada, provenía de mi mente, pare en seco. ¿Qué demonios estoy haciendo?, maldición.
Desdice nuestro abrazo y me aleje varios pasos de el, primero me miro confundido, pero luego pareció regresar a la normalidad.
-¿Qué fue lo que..?.- no termino, solo suspiro y luego se sentó en la banca.-Bien.. eso fue extraño.
-Lo se.-asenti desde donde estaba, tratando de mantener un distancia considerable entre nosotros.-¿Cómo está tu cuello?.-pregunte irónicamente, fue lo único que se me ocurrió decir. Sin embargo al hacer esa pregunta no pude evitar pensar en cómo sabría su sangre, bien Bianca tienes que detenerte ahora y calmarte a menos que quieras cometer otra acción de la que luego terminaras arrepintiéndote, me dije.
-Supongo que bien.-medio sonrió.-aunque aun no logro entender que fue lo que paso.-¿tu recuerdas algo?.
-No, nada de nada. -mentí. El suspiro y de repente me miro fijamente.-te extrañe.- oh no, no otra vez.
-También.. yo.- trate de sostener su mirada. Tenía que mantener la conversación lo más alejada posible de cualquier cosa que tuviera que ver con un “nosotros” a menos que quisiera que todo se saliera de control, otra vez.-Heath.. esto.. seguro que no recuerdas nada de esa noche?.- unos ancianos que iban pasando por nuestro lado abrieron los ojos como platos ante mi comentario, genial lo que faltaba, que esos viejos se estuvieran haciendo ideas equivocadas, suspire.
-nada Bee, y cuando te digo nada es NADA, es como si.. alguien hubiera borrado de mi cabeza a voluntad solamente lo que sea que haya sucedido en ese momento.
-Es un poco frustante.-confese, no es que a mí no me beneficiara el que el no recordara nada, pero se me hacia extraño que no lo recordara así como así.
-¿Qué tal tu nuevo instituto?.-Bien.. creo que ya me había calmado o suficiente y no estaba respirando así que muy cuidadosamente me senté junto a él.
-No es tan.. Patético, supongo que podre acostumbrarme, o eso espero, aunque desearía que todos dejaran de mirarme como si fuera de otro mundo.-reí un poco ante lo irónico que sonó eso.
- tan fatalista como siempre.- sonrió. Parecía que en vez de solo días sin vernos hubieran pasado meses, abrían sido pocos días, pero pocos días en los que sucedieron muchas cosas..

-¿Qué tal esta Megan? ¿sabes algo de ella?.-pregunte juntando mis manos y apoyando los codos en mis piernas. Ella había sido una de las que como Heath, había sido una de mis pocos amigos, verdaderos almenos. Un poco egocentrista y creída quizá, pero al fin y al cabo buena persona. Sonreí un poco al recordarla, de ella si llevaba bastante tiempo sin saber, ya que luego de que cumpliera los catorce su madre fue transferida a otra parte de la ciudad y al ser tan repentino ni siquiera se nos ocurrió como hacer para comunicarnos en un futuro, esperaba al menos que estuviera bien, era una chica un poco.. como decirlo, ingenua.
-Se tanto sobre ella como tu.- hizo una mueca.
-Ya veo.-suspire.-aun no has comenzado en el instituto de nuevo?.
-No, hasta la semena entrante.
-¿ultimo año eh?.- Heath ya tenía diecisiete, pronto dieciocho, por lo que ya estaba en su último año de instituto, era un estudiante bastante bueno así que dudaba realmente que le costara conseguir entrar en alguna universidad.
-Pronto tendré que ver en qué universidad quieren aceptarme..-medio rio.
-No creo que se te haga complicado, es mas apuesto a que lo conseguirás fácil.-asegure.
-Eso espero.-sonrio.-¿Estás bien?.-pregunto repentinamente. No comprendí a que venía su pregunta. Lo mire confundida.-Llevas todo el rato evitando..esto..bueno, que nos acerquemos.- maldición, si lo había notado.-¿pasa algo?.

Oh no, claro que no pasa nada, solo que si llegamos a acercarnos yo podría terminar perdiendo el control y terminaría matándote, pero no te preocupes, no es nada de qué preocuparse.-pense con sarcasmo..

-¿de qué hablas? Todo está genial, de hecho me alegro de que hayamos podido vernos otra vez pero..-piensa rápido.-mi madre está un poco sensible y salí de casa sin decirle nada así que si no regreso pronto podría meterme en problemas.- suspire, de acuerdo Bianca, mientras más rápido lo hagas y no respires todo estará bien. Fuí acercándome a él con la intención de besarlo velozmente e irme de allí, sin embargo mis planes se atrofiaron cuando nuestros labios se tocaron, era como si estuviera empezando a caer en una especie de frenesí.
-Heath… enserio…. tengo que irme.-murmure entre sus labios con la poca dosis de coherencia que me quedaba antes de perder por completo el control.
-Lo sé.- maldición, esto no está bien, detente YA Bianca, una cosa era lo que mi cabeza exigía y otra muy distinta lo que mi cuerpo hacia. Repentinamente y casi como un balde de agua fría en mi mente apareció la imagen de unos oscuros ojos verdes con expresión acusatoria, pare en seco, y con la poca conciencia que logre conseguir en ese momento me separe de Heath.
-Lo siento Heath.. yo.. llámame en la noche.- fue lo único que pude decir antes de salir huyendo como perro asustado. Aun no conseguía entender que demonios fue lo que me sucedió hace un momento, ¿Por qué esa mirada había aparecido en mi cabeza? De hecho me parecía conocida, MUY conocida, esos ojos era iguales a los de.. Lucas. ¿Por qué demonios eso hizo que me detuviera y entrada en razón de manera tan radical en un momento como ese?..Lamentablemente no tenia respuesta a nada de eso..-suspire, tenia la respiracion algo acelerada.

Me limite a tratar de caminar al paso más normal y relajado que me fue posible de regreso a casa, tratando de calmarme y olvidar lo que habia pasado, aunque fue en vano, esos ojos seguian rondando por mi cabeza y aun no lograba olvidar del todo el olor de la sangre de Heath.. Yo era sin duda: un completo fracaso y mi vida era un total y rotundo ASCO..

Espero que les haya gustado :)

5 comentarios:

**Marta** dijo...

wow me ha encantado el capitulo
¿y los ojos verdes, son en realidad de Lucas?
escribe pronto, que me tienes con intriga
xoxo

Jade dijo...

lindisima historiaaaaaa(:
me encantaa tengo muchas
ganas de seguira leyendoo^^

cuando puedas pasate por mi blog porfa es http://elsabordeunacaricia.blogspot.com

besoos!

aome :) dijo...

hola!!! me encanta tu historia!!! sube mas porfavor!!
pasate por mi blog!
www.sus-manos-historia.blogspot.com
escibe pronto!

one,two,three dijo...

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Publica Otra Vez!! Hace mucho no lo haces y estraño tu historia :(

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